#ElDiseñoYYo ⇒ UNA HISTORIA REAL

Empezar en el diseño no es fácil, y eso no va a  cambiar así pasen miles de revoluciones industriales y tecnológicas. Hoy estoy escribiendo esto porque he razonado mucho sobre mi encuentro con el diseño y la historia que cada uno lleva a cuestas, y si mi pequeña historia que apenas está comenzando puede servirles de algo pues que así sea. Todo esto sale a colación porque acabo ya de recibir mi título de Diseñador Gráfico y todo lo que eso conlleva, me puse a medir tiempos a recordar momentos y a replantear mi futuro profesional.

Ya he contado en post anteriores como fue que sentí atracción por ese gigante llamado diseño gráfico, y fue como a muchos les pasó, entre dibujos y grafittis, maquetas y colores… pero creo que no les he contado como de verdad inició el proceso de cumplimiento de ese sueño, los sacrificios que a veces tenemos que hacer y como también en muchas oportunidades somos felices con el corazón lleno de lo que amamos y el estómago medio vacío porque utilizamos el dinero en otras cosas. Es importante repasar el camino que nos trajo hasta donde estamos en este momento, las risas y los llantos, esa felicidad que nos resume la parte esencial de la vida  y por qué no, hasta las tristezas que también hacen parte de eso.

Cuando decidí estudiar diseño estaba en una encrucijada, salí del bachillerato con esa idea clara, sabiendo aún sin conocer el resumen parcial de la carrera, que eso era lo que debía y quería hacer, pero no habían los recursos, para eso no. Mi mamá en ese momento trabajaba en un tecnológico relativamente reconocido de la ciudad y me ofreció hacer cualquier carrera CONTABLE que yo quisiera, y la idea obviamente no me sonaba mucho, no me sonaba NADA. Recuerdo a mi vieja diciendo “pero estudias primero administración como todos tus primos y luego cuando tengas tu plata haces la carrera de diseño” y para mí eso era como la muerte. Mi tía trabajaba antes en un ente gubernamental que hay en mi país llamado INCES y que se encarga de realizar procesos de capacitación y hacen convenios entre instituciones que entrenan pasantes para ciertas empresas, para hacer el cuento corto, preferí eso a estudiar 3 años de una carrera llena de números y lo que para mí supondría excesivas molestias e inconformidades.  Entre tantos papeleos para entrar llegué al curso postulado por un banco súper reconocidísimo en noviembre de 2011 a estudiar medio tiempo durante aproximadamente 15 meses para luego pasar a las prácticas profesionales, una etapa bastante chévere porque empecé a ganarme mi dinero y aportar en casa, en febrero del año siguiente ya yo con plata en mano –no mucha- me dispuse con un pana y mi novia de ese momento a buscar universidades, escuelas, tecnológicos para estudiar diseño, el pana y yo rodamos y rodamos para conseguir algo asequible, porque la opciones eran descomunalmente caras, y si pagábamos el semestre ni íbamos al instituto de pasantías ni comíamos y ni hablar de los materiales que no íbamos a comprar, para mi novia era más fácil ella se decantó por los números y escogió administración. Llegamos a un tecnológico del cual ya hoy hace poquísimos días soy egresado, y fue todo muy rápido, con más bajos que altos, pero desde luego que ha sido una experiencia de la cual no cambiaría nada, inclusive a la gente que me puso por el piso.

PROFESORES VEMOS, capacidades no sabemos…

Al llegar a tu proceso educativo no puedes deslumbrarte, es normal que la mayoría tenga mucho más conocimiento del área que tú, por lo menos los facilitadores o docentes. Encontrarás como me pasó a mi gente que presume de algo que no sabe, y que si sabía perdió un valioso tiempo de saber más con los nuevos avances, hallarás también gente con una capacidad increíble que podrá ayudarte a mejorar. Al entrar a estudiar diseño me ocurrieron ambas cosas, lo lamentable y no sólo para mi sino para el resto de mis compañeros es que la persona que presumía – e incluso hoy lo hace – de saberse la persona más culta no tenía ni una miserable pizca de ética, y cómo no, se encontraba en el más alto nivel jerárquico en cuanto a la escuela de diseño. No se dejen llevar sólo por lo que les dicen en las aulas, sean esponjas, desechen lo malo y absorban lo bueno, una vez completado ese proceso llévenlo a MÁS. Recuerdo mucho una oportunidad donde esa mala persona que mencioné con anterioridad se dirigió a mi como mediocre, incluso usó todos sus títulos como escudo para denigrarme a mí y sobre todo a lo que hago. El tiempo de Dios es perfecto y llegó un momento donde ella de pié aplaudió mi trabajo, no hay mejor bofetada para alguien que duda de tus capacidades que demostrarle con lo que sabes hacer que LO HACES BIEN. Este camino es laaaaargo, sobre todo a nivel educativo, podemos encontrarnos a gente tóxica, aléjense de ellas. Si la universidad es mala, pero es lo que pueden pagar, sigan. La mediocridad de los centros educativos nos ofende, es verdad, pero también nos obliga a educarnos a ser mejores, a no ser como el resto; lo digo con la responsabilidad de la experiencia.

Buscar horizontes que nos enseñen más…

El campo laboral es sin duda la mayor forma de adquirir conocimientos, pero la universidad complementa esto con la educación del ojo y el estilo. Como ya les mencioné antes yo trabajaba en el banco para pagarme los estudios, era un reto diario hacer algo que no me gustaba, pero lo acepté como parte de los sacrificios que debía realizar para empezar a trazar la autopista de mis sueños. Apenas pude dejar el banco lo hice, estaba bastante avanzado y conocía ciertas áreas del diseño pero experiencia directa no tenía, además me tocó parar un semestre completo para ver unas materias importantes en la mañana, lo que me hacía convertirme en una carga para mi mamá – cosa que me mataba – aún así seguí ese semestre como carga e inmediatamente pasé a buscar trabajo, desde farmacias, auxiliar contables, nuevamente un banco… Hasta que por recomendación de un profesor amigo llegué a la imprenta donde trabajo, un regalo si lo vemos desde otro punto de vista. La imprenta te enseña demasiadas cosas, pero antes que nada te muestra el amor de un buen proceso, de la culminación idónea de los proyectos que a veces realizamos y no terminamos de comprender. Todavía me quedaba un año para finalizar el tecnológico y bueno ni contarles que eso que he ido aprendiendo me hizo sobresalir con respecto a mis compañeros, ganando el respeto de muchos profesores y también unos cuantos detractores entre las personas que estudiaban conmigo. Ahora que ya finalicé empiezo a trazar nuevos rumbos, establecer metas a corto y mediano plazo, con la voluntad inquebrantable de promover y ser parte de la comunidad de diseño en mi país realizando aportes que realmente ayuden.

Lo sentimental…

Quizá la gente que esté fuera de Venezuela no entienda lo importante que es para el país contar con una base de nuevos egresados – no sólo en el área de diseño – que le regalen un nuevo aire, una nueva esperanza de mejorar. Para mí ser parte de esa generación es grande, una responsabilidad enorme, porque es hacer el futuro que no hemos tenido nosotros mismos, no sólo hablando de las condiciones políticas sino enteramente de lo social, de lo que hemos perdido. El compromiso es claro, hacer lo mejor para que el país sea mejor. Sin prejuicios pero sin estupidez.

BONUS TRACK – CONSEJOS PRÁCTICOS ‘EMOTIVOS’ PARA NO DEJAR EL DISEÑO

  • Nunca dejes que nadie con un mal comentario afecte tu autoestima, y menos que eso influencie tu manera de diseñar.

  • Aprende que aun cuando no hayas tenido el mejor inicio puedes cosechar un camino lleno de éxitos, todo dependerá de ti mismo y la forma en cómo enfrentas los retos de aprendizaje y desarrollo.

  • Levántate cada vez que te caigas, a los críticos les encanta verte en el suelo.

  • Reacciona de buena manera a las críticas constructivas y a las destructivas déjalas de lado.

  • Edúcate lo más que puedas, en todas las áreas del saber, así nadie podrá ponerte por debajo de sus títulos.

  • Sé humilde.

  • Ama tu diseño, y al diseño.

  • Respeta tu trabajo y el de la comunidad en general.

  • Establece relaciones sanas entre tus colegas y evita a la gente que vive del ego.

  • Mucho ego mata talento.

  • Sé tú mismo.

 

Hasta aquí fue esto. Espero que les agrade mucho, estoy súper agradecido con las casi 2.000 personas que leyeron el post pasado, cuento con ustedes para compartir este nuevo post y sobre todo para que defiendan esta profesión – estilo de vida – que realmente vale tanto. Mis redes están al lado derecho, abajo están los botones de like y compartir ¡No te olvides de ellos! Y prométanme que van a ser las mejores personas que pueden ser, y que van a compartir lo que aprendan con esos que lo necesiten.

¡LOS QUIERO!

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3 comentarios en “#ElDiseñoYYo ⇒ UNA HISTORIA REAL

  1. Cesar Puro Estilo dijo:

    Espero que sigas encaminandote en tu sueño porque una vez graduado, ahora la cosa se pone buena. Mi historia es muy parecida a la tuya, me identifico mas bien y para hacerla corta; sali a trabajar para pagarme esos estudios, contra cualquier pronostico e idea; no había nada que me quitara mi norte. Muchos bajos como muchos Altos. pero creo que la mejor recompensa que puedes alcanzar es que el cliente diga: wuaoo! porque para mi es solo la unica expresiòn que me dice: hiciste bien el trabajo. Actualmente soy freelance pero buscando nuevos horizontes.

    Saludos.

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